augusti 29, 2016 sofiarito

I viaje a Rio 2016

I viaje a Rio Hacer el largo viaje del primer entrenamiento de halterofilia hasta la competición más grande y prestigiosa-los Juegos Olímpicos- para la mayoría es un sueño que nunca se llega a realizar. Pero Sofia lo ha conseguido, en tan sólo cuatro años.

Aquí puedes leer las inspiradoras palabras de Sofia sobre el viaje – déjate impresionar.
Never Never Give Up! Seguir luchando aún cuando parece que no se avanza no siempre es fácil. Pero al final dará resultados. Esta es mi camino hasta Río 2016. A finales de 2012 vine a ASK -Eskilstuna e hice mi primer entrenamiento de halterofilia. Ya desde la primera vez sentí que quería entrenar y competir en este deporte. Siempre he entrenado en el gimnasio desde terminar el bachillerato pero nunca me he dedicado a ningún deporte en concreto. Al entrenar durante años sin ninguna meta especial a veces es difícil encontrar la motivación para seguir. Así que en principios del 2010 me decidí por competir en fitness five este mismo año. En este deporte se trata de hacer el máximo número de repeticiones durante un tiempo específico y con un peso decidido. (Press de banca, sentadillas, bicepscurl, chin-ups y dips). Gané una competencia y me clasifiqué para la final dos semanas más tarde, en la que no llegué a competir.
Así que cuando empecé a entrenar con  el club de ASK quería una meta para la que entrenar. Era muy divertido ser parte de un equipo y tener amigos con quienes entrenar. Durante este tiempo tenía mi propio negocio, un café al que dedicaba mucho tiempo y energía. Pero seguía entrenando cuanto podía y luchaba con aprender la técnica. A principios del 2013 me clasifiqué para los campeonatos nacionales de Suecia en la clase de 58 kilos. Era muy especial poder competir con los mejores del país.
Un poco más tarde decidí dedicarme de verdad a la halterofilia, así que dejé mi primer sueño de manejar el café en el otoño del 2014. Qué diferencia noté cuando podía trabajar a tiempo medio ¡y entrenar la otra mitad! El cuerpo se podía recuperar mucho mejor que antes.
Durante unas vacaciones con la familia en Uruguay por las navidades de 2014 (mi padre es de Uruguay por lo que tengo la doble nacionalidad), comencé a trabajar para  poder representar a Uruguay en competiciones internacionales. En el verano del 2015 recibí la noticia de que iba a poder competir por Uruguay en el mundial de Houston ese mismo otoño. Fue en este momento que empezó el camino para conseguir un billete para los Juegos Olímpicos de Río.

A principios del 2016 participé en varias competiciones en la liga sueca. Con mi entrenador Gunnar fui a Río para competir en el Olympic Test Event. Fue más o menos, no logré ningún resultado en arrancada. Tuve que dejar a Río con un único resultado en envión y estaba muy decepcionada. Poco después me enteré de que iba a poder ir al Pan-America de Cartagena, la última competencia calificadora antes de Río. Estaba muy nerviosa y tenía miedo de no lograr un resultado, pero al final lo logré. Aun así, sentía que la posibilidad de poder calificarme para los Juegos Olímpicos era muy pequeña.Sin embargo, a finales de junio recibí la noticia de que le habían otorgado a Uruguay una vacante de cuota lo cual significaba que tenía mi billete para Río 2016. Sentí tanta felicidad y ¡miedo al mismo tiempo! Todavía me considero principiante y me queda mucho por aprender. Me he convertido en la primera haltera uruguaya que ha competido en las olimpiadas, Uruguay no había tenido ningún representante en este deporte desde Atlanta 96 y sólo ha habido cuatro antes de mí.

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No participé en los campeonatos suecos de 2016 para poder centrarme en entrenar. Por supuesto quería ir a Uruguay y hacer un  “pre camp” allá para hacer el último entrenamiento antes de las olimpiadas. Al final hice mucho más, como ver al presidente y participar en una ceremonia con los demás representantes olímpicos uruguayos. Hice varias entrevistas y también participé en la grabación de un vídeo. Al final era hora de ir al ciudad olímpica de Río con los demás atletas, donde volví a reunirme con mi entrenador Gunnar. El entrenamiento seguía bien y me sentía fuerte física y mentalmente. Pero de repente, empecé a sentir síntomas de un resfriado, aun así seguía pensando positivamente, todavía faltaban varios días para la competición. El tiempo transcurría y lo pasamos muy tranquilamente, relajados en la habitación y paseando por el pueblo o por la ciudad. Al final llegó el día de la gran ceremonia de inauguración. Elegí no participar como hay que pasar muchas horas de pié lo cual gasta mucha energía.
Llegó el día de la competición y con este también los nervios. Volví a sentir miedo de fallar en una disciplina y quedarme sin resultado. Me esforcé para quitarme este miedo de encima y me dije a mí misma que “¡sé hacer esto!” Al calentar sentía el cuerpo fuerte y todo fue bien. Había mantenido un peso corporal adecuado durante bastante tiempo lo cual me hacia sentir segura.

La competición 

El primer intento fue demasiado débil y no logré levantarlo, pero en el segundo intento sí. El último intento realmente fue el mejor pero no pude mantenerlo hasta el final del movimiento. El primer intento de arrancada fue descalificado pero el segundo fue bueno. Para el tercero aumentamos el peso hasta 88 kilos para intentar un récord personal y posiblemente un mejor plazo pero no logré hacer bien el final del movimiento. Así que el resultado total fue  lo peor que he hecho en la clase de 53kg, 64 kilos en envión y 82 kilos en arrancada. Por eso fue decepcionante pero al mismo tiempo me siento increíblemente orgullosa y agradecida de haber logrado un resultado. Logramos terminar la competición, llegamos a la meta, aunque no con el resultado que hubiese deseado. Para mí es muy importante empezar la competición de una buena manera para lograr un buen resultado y no lo hice esta vez. Aun así fue una experiencia única. El ambiente en la sala era mágica y el público gritó y apoyó ¡a todos los atletas! Todavía me cuesta creer que he participado en los Juegos Olímpicos, el gran sueño de cada atleta. Acabé en decimosegundo lugar de 13 en mi clase, la china que quedó última falló sus intentos en arrancada. Acabé penúltima pero probablemente era la participante con menos años de experiencia de entrenamiento  y competición  en halterofilia.

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Competir en halterofilia se diferencia de muchos otros deportes. Estás sola en el podio y toda la atención se centra en ti. Tienes que hacer tu intento dentro de un tiempo limitado y solo tienes tres intento en arrancada y tres en envión. Si fallas puedes quedar sin resultado alguno.

No estoy lista ni contenta,¡quiero más! A pesar de mi edad pienso seguir entrenando y mejorar, quiero llegar a ser mejor técnicamente. Imagina si podría llegar a experimentar esto otra vez en cuatro años, ¡sería absolutamente increíble!

Después de la competición pasé unos días tranquilos descansando. Gunnar y yo aprovechamos el tiempo para ver todo el deporte que pudimos y apoyar a los demás atletas de Uruguay. Vimos halterofilia, por supuesto, y tuvimos la suerte de experimentar algunos récords mundiales y olímpicos.  También vimos varios fallos. El récord más espectacular tiene que ser el de hombres de 77 kilo donde el chino estaba seguro de que iba a ganar el oro al haber levantado 202 kilos en envión. El kazako tenía que levantar 214 kilos en envión y pasar el récord mundial con 4 kilos para ganar el total, lo cual logró hacer en su segundo intento. Fue increíble y ¡tan inspirador!

También hemos visto balonmano, tenis de mesa, remo, vela, natación y salto. El ambiente ha sido fantástico en todas partes, es una sensación que es difícil de describir. La alegría cuando alguien ha ganado una medalla es enorme. Ver deporte en vivo es una experiencia muy diferente a verlo en la tele.

Mi maravilloso novio Johan que siempre me apoya también me acompañó en Río con su padre Erik. Espero que lo pasaron tan bien como yo. Y quiero mandarle mil gracias a Gunnar por ser tan buen acompañante de viaje y por siempre ayudarme a desarrollar y mejorar. También quiero dar las gracias a Sparbanken Rekarne que me ha apoyado y a mí querido club ASK – Eskilstuna que me ha ayudado todo el camino. ¡Espero que esto sea solo el principio! ¡Nunca te debes rendir sino siempre seguir soñando!

/ Sofia Enocsson Rito, atleta olímpica

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